Restaurante Marilú, nuevos aires para volver a vivir con alegría

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El diario ABC de Sevilla: Hablamos con Manuel López del Castillo, jefe de cocina de Marilú y gerente de Medinaceli Catering.

Ya lo dijo Juan Peña ‘El Lebrijano’, “lo que Sevilla te da, no te lo quita nadie”. Tras más de un año de pandemia, que aún sigue dando lo que parecen ser sus últimos coletazos, las personas tienen la necesidad de volver a disfrutar de la vida, de las risas entre familiares y amigos y de una libertad que, por momentos, ha sido una auténtica quimera. Para ello, la capital hispalense necesita más que nunca de sus bares y restaurantes.

Al calor del Lorenzo, los sevillanos se agolpan para disfrutar de la sombra y el frescor de sus templos culinarios, unos templos que se fusionan con nuevos aires gastronómicos que enriquecen la ciudad y la dotan de sabia nueva, de esa alegría que en los últimos tiempos se ha perdido entre tanta medida y restricción. Abrazado por la majestuosidad del Parque de María Luisa y en lo que era la antigua Terraza Casino, se encuentra Marilú, un nuevo restaurante que deleita al paladar con una cocina tradicional que regala manjares únicos gracias a las manos de los chefs Manuel López del Castillo y Pablo Enrique González Escrig.

Zona de terraza y comedor.Zona de terraza y comedor.

Se dice que en las peores crisis es cuando aparecen las mejores oportunidades. Pues bien, el ingenio de los creadores de este espacio ha hecho que su nuevo restaurante, en el mítico Casino de la Exposición, sea todo un éxito y no sólo gracias a su idílico enclave sino a unos fogones que trabajan a las mil maravillas, regalando a los comensales platos que alimentan los sentidos y el alma. Hablamos con Manuel López del Castillojefe de cocina de Marilú y gerente de Medinaceli Catering.

Una crisis ofreciendo lo mejor de uno mismo

La realidad es que la hostelería ha tenido que armarse de valor y confianza para salir a flote tras una situación que ha dejado en la estacada a cientos de establecimientos del sector. Manuel López del Castillo reconoce que la pandemia ha tenido momentos muy duros, pero han conseguido salir adelante. “Tuvimos que reducir los gastos al mínimo, pero la realidad es que teníamos los deberes bien hechos y eso nos ha facilitado más las cosas“. Por otro lado, comentó que en algunos momentos, el sector de la hostelería “se ha sentido desamparado” ya que “se prometieron muchas ayudas que no han llegado”.

Tras multitud de manifestaciones pidiendo derechos más justos para poder llevar a cabo su trabajo de la mejor manera posible, han conseguido abrir e intentan que las personas pierdan ese miedo que parece haberse instaurado en la sociedad. De nada sirve dejar salir a la calle y luego “recomendar a la gente que no lo haga”. el jefe de cocina de Marilú no recuerda el momento más duro de la crisis sanitaria porque “han existido muchos”, pero ha sabido sobrellevarlos gracias a “proyectos sociales” en los que ha estado inmerso durante la epidemia. “Con ellos hemos intentado apoyar a la sociedad, entre otros casos, dándole de comer a 500 personas diarias durante un año“.

Marilú, un oasis con mucha historia

Aunque el espacio es bien conocido por todos los sevillanos, el restaurante Marilú ha dado un giro en su oferta y ahora regala al mundo una carta llena de manjares rematados con unas sobremesas distendidas en un entorno privilegiado. Llega una “nueva normalidad” y, por tanto, nuevos aires en este oasis gastronómico que se caracteriza por su historia y el trato del producto entre fogones. Para Manuel López del Castillo, lo que hace diferente a Marilú es “su cocina de calidad servida en un espacio muy atractivo”.

 

Un lugar perfecto para grandes veladas y sobremesas.Un lugar perfecto para grandes veladas y sobremesas.

Un nuevo concepto que se ha erigido en la capital de Andalucía y que ha llegado a su máxima expresión con Marilú. Las personas buscan nuevas formas de disfrutar de la vida, y eso queda reflejado en la manera de vivirla. “Se busca salir a cenar, sin prisas y sin estar pendiente del tiempo por la rotación de mesas. En Marilú, los comensales pueden cenar tranquilos y luego disfrutar de unas copas, en un lugar agradable y con un perfecto hilo musical“. Esta novedosa idea surgió debido a las medidas tomadas para frenar el coronavirus. “Aunque ya hicimos una prueba el año pasado, las restricciones en los horarios y las limitaciones en otros factores, hizo que diéramos el paso“.

Desde marzo Marilú ofrece este nuevo concepto que está siendo la alegría para muchos sevillanos, una manera de no pensar en lo pasado y encarar el presente con la alegría que nos fue arrebatada. Sin lugar a dudas, “lo que Sevilla te da, no te lo quita nadie”, y Marilú está deseando seguir regalando buenos momentos a sus clientes.

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